No importa que tan lejos estés, El pasado siempre vuelve a cobrar una vieja deuda, un amor inconcluso o simplemente el recuerdo de aquellos años que marcaron mi vida para siempre.
La cosa es simple: si das, recibes ¿no?
Pero cuando lo que recibes son migajas, eres un plan B o simplemente abusan de tu bondad ¿Vale la pena seguir recibiendo esas migajas?
No.
Las migajas son para las palomas, no para uno.