¿Que pasa cuando ves a tus cuatro costados y te das cuenta que no hay nadie?
¿Que pasa cuando rezas con todas tus fuerzas y ese alguien a quien le rezas no te responde?
¿Que pasa cuando necesitas una respuesta clara y solo escuchas ruido?
No importa que tan lejos estés, El pasado siempre vuelve a cobrar una vieja deuda, un amor inconcluso o simplemente el recuerdo de aquellos años que marcaron mi vida para siempre.
Entre los síntomas se encuentran tener pesadillas o recuerdos repentinos, evitar situaciones que recuerden el trauma, reaccionar exageradamente ante los estímulos, y sufrir de ansiedad o depresión. El tratamiento incluye diferentes tipos de psicoterapia y medicamentos para controlar los síntomas.
Contexto
Experiencias atemorizantes he tenido a lo largo de mi vida, dos accidentes de tránsito (uno en 1984 y otro en el 2008) agresiones por parte de mi familia y ex novia, hostigamiento laboral y familiar, y muchas cosas más. puedo decir que he pasado por el infierno y tengo las cenizas para demostrarlo.
A mi, me cuesta demostrar que las cosas no van bien conmigo, que he revivido en más de alguna ocasión el dolor de ser rechazado, desechado y destrozado, abandonado a mi suerte y de las veces que he tenido que levantarme. De soportar el estigma que me han puesto otros y la frustración de saber que no importa cuanto te esfuerces por salir adelante, por demostrarles a todos que no soy lo que ellos piensan. Están tan convencidos de que soy lo que ellos creen que soy y por ende no voy a cambiar.
Mis problemas no siempre los cuento, por miedo a ser criticado y hasta recibir agresiones físicas y verbales, no hay nada peor que aguantar eso y no poder actuar en represalia, solo por temor a escalar la situación a un punto en el que no se pueda regresar. Durante mi vida, he evitado el conflicto cuando sé que aunque tenga las de ganar, no actúo en represalia. Simplemente me banco los golpes y la rabia que da cuando gente que no tiene nada que hacer solo se dedica a criticar lo que hago.
Hay días en los que quiero mandar todo a la cresta, en que la gente me irrita y cansa su actuar negligente, cínico e hipócrita, cansado del maltrato constante y de la lucha constante de ayudar a todos y que nadie me ayude aunque sea a respirar un poco. Dan ganas de vivir en las sombras, oculto en la oscuridad, donde nadie me vea y nadie me rompa las pelotas con lo que haga o deje de hacer.
Hace unos días tuve una discusión con Gabriela, una discusión que revivió mis traumas y reabrió un par de heridas que creí haber sanado cuando retomamos la relación: cuando quiso que saliéramos Ella, su hijo y yo. Le había planteado dos cosas que se podrían hacer en la ciudad sin requerir de grandes distancias ni gasto de tiempo, pero ella no quiso. Ella quería que fuéramos a la playa un sábado, pero evaluando la situación, era arriesgado. Siempre me gusta ir en temporada baja, donde no haya tanta gente, pero al parecer ella quería que las cosas fueran como ella quería sin medir ninguna consecuencia. Al final todo se volvió una discusión sin sentido y lancé con dureza un mensaje claro: que si ella se iba, que no vuelva más. Si se lo hubiese dicho, en el tiempo que ella me hizo daño, habría tenido sentido, pero lo dije ahora, cuando ella no se lo merecía.
Ahora una nueva discusión, por algo que era una bromita terminó en otro mal entendido. Ahora no sé como resolver esto de algun modo que permita aclarar las cosas. Y creo que todo este sindrome de estres post traumatico me esta pasando la cuenta.